US Mennonite Brethren

One Family. One Lord. One Mission

Artículo 2: La Revelación de Dios

La revelación misma de Dios

Creemos que Dios se ha dado a conocer a toda la humanidad. El poder y naturaleza de Dios siempre han sido evidentes en la creación. El Antiguo Testamento nos revela a Dios como el que estableció un pacto de relación con Israel para dar a conocer a todas el plan de eterna salvación. Jesucristo fue la revelación suprema de Dios, tal como lo vemos en el Nuevo Testamento. El Espíritu Santo continúa dándolo a conocer, revelando a Dios tanto a individuos como a la Iglesia, y esta revelación estará siempre de acuerdo con las Sagradas Escrituras.

La Palabra de Dios escrita

Creemos que toda la Biblia fue inspirada por Dios por medio del Espíritu Santo. El mismo Espíritu guía a la comunidad de fe en la interpretación de las Escrituras. La persona de Cristo, Sus enseñanzas y Su vida dan continuidad y claridad a ambos, Antiguo y Nuevo Testamento. El Antiguo Testamento testifica de Cristo y el Nuevo Testamento proclama a Cristo. Aceptamos la Biblia como la Palabra infalible de Dios y la guía autoritativa de fe y conducta.

Génesis 19.1-7; 12.1-3; Éxodo 6.2-8; Salmo 19.1-11; 119; Mateo 5.17-18; Lucas 24.27, 44-47; Juan 1.16-18; 16.13; Hechos 8.34-35; Romanos 1.18-21; Hebreos 1.1-2, Colosenses 1.15-23; 2 Timoteo 3.14-17; 2 Pedro 1.16-21.

Artículo 2: La Revelación de Dios

La revelación misma de Dios

Creemos que Dios se ha dado a conocer a toda la humanidad. El poder y naturaleza de Dios siempre han sido evidentes en la creación. El Antiguo Testamento nos revela a Dios como el que estableció un pacto de relación con Israel para dar a conocer a todas el plan de eterna salvación. Jesucristo fue la revelación suprema de Dios, tal como lo vemos en el Nuevo Testamento. El Espíritu Santo continúa dándolo a conocer, revelando a Dios tanto a individuos como a la Iglesia, y esta revelación estará siempre de acuerdo con las Sagradas Escrituras.

La Palabra de Dios escrita

Creemos que toda la Biblia fue inspirada por Dios por medio del Espíritu Santo. El mismo Espíritu guía a la comunidad de fe en la interpretación de las Escrituras. La persona de Cristo, Sus enseñanzas y Su vida dan continuidad y claridad a ambos, Antiguo y Nuevo Testamento. El Antiguo Testamento testifica de Cristo y el Nuevo Testamento proclama a Cristo. Aceptamos la Biblia como la Palabra infalible de Dios y la guía autoritativa de fe y conducta.

Génesis 19.1-7; 12.1-3; Éxodo 6.2-8; Salmo 19.1-11; 119; Mateo 5.17-18; Lucas 24.27, 44-47; Juan 1.16-18; 16.13; Hechos 8.34-35; Romanos 1.18-21; Hebreos 1.1-2, Colosenses 1.15-23; 2 Timoteo 3.14-17; 2 Pedro 1.16-21.